Para continuar con el tema de las inteligencias múltiples vamos a hablar de la inteligencia visual espacial, que es la habilidad que nos permite observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas.

¿Quienes poseen este tipo de inteligencia?

En esta inteligencia destacan los ajedrecistas y los profesionales de las artes visuales (pintores, diseñadores, escultores…), así como los taxistas, que deben poseer un exquisito mapa mental de las ciudades por las que transitan.

Las personas que destacan en este tipo de inteligencia suelen tener capacidades que les permiten idear imágenes mentales, dibujar y detectar detalles, además de un sentido personal por la estética. En esta inteligencia encontramos pintores, fotógrafos, diseñadores, publicistas, arquitectos, creativos… 

¿Se puede mejorar la inteligencia visual espacial?

Como muchas veces pasa al tratar el tema de la inteligencia, bastante gente tiende a pensar que este tipo de capacidades mentales son innatas y vienen determinadas por la herencia genética.

Como muchas veces pasa al tratar el tema de la inteligencia, bastante gente tiende a pensar que este tipo de capacidades mentales son innatas y vienen determinadas por la herencia genética.

Entonces… ¿cómo mejorarla?

Los ejercicios concretos que se han demostrado eficaces para mejorar en inteligencia espacial son difícilmente accesibles desde casa, y pertenecen en todo caso a programas de entrenamiento dirigidos por especialistas. Sin embargo, eso no quita que podamos incluir en nuestro día a día algunas tareas que emulan la lógica utilizada en estas pruebas de laboratorio. Para ello no hay más que tener en cuenta lo que es la inteligencia espacial y hacer uso de nuestra creatividad.

Por ejemplo, conducir un coche de manera habitual (y segura) puede ayudar, ya que en él tenemos que tener en cuenta la situación de todas las partes de su superficie.

Aprender a planificar la colocación de figuras en dibujos creados por nosotros también supone el reto de distribuir objetos que, aunque bidimensionales, ocupan un espacio. Lo mismo ocurre con tareas algo más exigentes (y costosas), como tallar una figura en un bloque de madera. Cualquiera de estas actividades refuerza nuestras habilidades cognitivas vinculadas a la inteligencia espacial y visual.

Del mismo modo, existen juegos cuyas mecánicas están directamente relacionadas con la puesta a prueba de las habilidades espaciales y, por extensión, de la inteligencia espacial. Entre los juegos tradicionales podríamos nombrar, por ejemplo, los tangrams y los cubos de Rubik. Por otro lado, algunos ejemplos de videojuegos que suponen un reto especial para nuestra inteligencia espacial podrían ser Portal, AntichamberQ.U.B.E., aunque los clásicos juegos de plataformas en tres dimensiones tales como Super Mario Galaxy también pueden ir bien, dado que hay que tener en cuenta la posición de la cámara, la del personaje y la ubicación en la que se quiere aterrizar en cada salto.¡Que no se diga que ejercitar la inteligencia es aburrido!

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